MUJERES CIENTÍFICAS

SONJA KOWALEWSKI

Sonja Kowalewski (1850 – 1890)  mostró pronto una clara inclinación hacia el estudio de las matemáticas, sin olvidar su pasión por la literatura. En 1868 se matriculó en la Universidad de Heidelberg. Discípula de Karl Weierstrass (considerado el padre del análisis moderno) definió los conceptos de continuidad, límite y derivada de una función. En 1888 ganó el premio Bordin de la Academia Francesa de Ciencias por su obra Sobre la rotación de un cuerpo sólido alrededor de un punto fijo.  En 1889 obtuvo el cargo de profesora en la Universidad de Estocolmo.

HENRIETTA LEAVITT

Henrietta Leavitt (1868 – 1921)  estudió en una universidad asociada a Harvard solo para mujeres y se graduó en 1872. Tras ingresar en el Observatorio de Harvard se dedicó, junto con otras mujeres conocidas como “calculadoras”, a observar placas fotográficas y realizar cálculos. Fue la primera astrónoma en crear la primera regla para medir el universo, descubriendo la relación existente entre la periodicidad y el brillo de las estrellas. Este descubrimiento se realizó después de observar placas fotográficas de un tipo de estrellas variables denominadas Cefeidas.  El matemático Gösta Mittag-Leffler la propuso para el Nobel de Física, pero cuando llegó la proposición Henrietta ya había muerto.

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LA FAMILIA BERNOULLI

 

La familia Bernoulli es considerada la familia de matemáticos más importante de la historia ya que ha obsequiado a la ciencia con ocho matemáticos excepcionales. Originaria de Amberes, los Bernoulli  huyeron en 1583 de las persecuciones contra los protestantes, estableciéndose en Basilea.

Jacob (1654 – 1705) y Johannes (1667 – 1748) Bernoulli no se llevaban especialmente bien. De hecho Johannes expulsó a su hermano de casa después de que éste ganase un premio en la Academia francesa de Ciencia al que él mismo aspiraba. Ambos hermanos fueron matemáticos extraordinarios.

En 1713 se publicó Ars Conjectandi el tratado sobre probabilidades de Jacob. Johannes fue muy prolífico, estudió óptica y enunció el principio de los desplazamientos virtuales en la mecánica.

Daniel Bernoulli (1700 – 1782), hijo de Johannes, es considerado el padre de la Física matemática. Estudió ecuaciones diferenciales, probabilidades, la teoría de las cuerdas vibrantes.

Johannes (1710 – 1790), hijo de Johannes y hermano de Daniel, se centró en estudiar Física. Su hijo, llamado también Johannes (1746 – 1807), fue astrónomo real en Berlín. Sus trabajos englobaron la geografía, la astronomía y las matemáticas.

La saga familiar de los Bernoulli continuó con otros grandes matemáticos.

Extraído de Los grandes matemáticos, E.T. Bell.

DE CELSO A PARACELSO

Aulo Cornelio Celso fue un médico romano que vivió entre el siglo I A.E.C y el siglo I D.E.C. Su obra más conocida es De medicina formada por ocho volúmenes. Siguiendo a Hipócrates y Asclepio Celso dividió la obra en tres partes Dieta, Farmacología y Cirugía. Un hecho curioso es que en la introducción Celso muestra sus opiniones sobre la teoría y la práctica de la medicina, así como las ventajas y desventajas de la experimentación con animales y humanos.

En 1493 nace Theophrastus Phillippus Aureolus Bombastus von Hohenheim en Zurich, destinado a convertirse en uno de los médicos más conocidos, pero también más polémico. Sus inicios fueron tumultuosos al negarse a seguir los textos de Hipócrates, Galeno o Avicena, intocables en aquella. Para demostrar su superioridad con respecto a estos autores clásicos se auto apodó como Paracelso, es decir, “superior a Celso”.

La medicina de Paracelso fue revolucionaría para la época, vinculaba la curación al conocimiento de la alquimia y la astronomía. Asimismo consideraba que las plantas y los minerales tenían propiedades ocultas y relacionaba este hecho con Dios.

Los logros de Paracelso fueron diversos: diagnosticó por primera vez la sífilis, tratándola con mercurio, inventó el láudano y descubrió que utilizando ciertos venenos en dosis pequeñas podía curar (algunos le consideran el padre de la toxicología).

La figura de Paracelso siempre ha sido muy controvertida, algunos creen que fue un charlatán otros un genio.

 

EL DESCUBRIMIENTO DEL MUNDO MICROSCOPIO

Anton van Leeuwenhoek (1632 – 1723) se convirtió en microbiólogo por casualidad. Hijo de un comerciante de cestas, inicialmente se dedicó a comerciar con telas. La necesidad de observar dichas telas con mayor precisión lo encaminó hacia la fabricación de lupas. La pasión por las lupas derivó hacia la elaboración de lentes biconvexas.

La sencillez de su primer microscopio no evitó que Van Leeuwenhoek pudiese observar por primera vez unos “pequeños animalitos” en una gota de agua extraída de un lago. De esta manera tan simple nació la microbiología.

Van Leeuwenhoek fue el primero en observar bacterias, protozoarios, espermatozoides… Su gran labor no pasó desapercibida y formó parte de la Royal Society.

Christiaan Huygens (1629 – 1695) también se sintió fascinado por el mundo microscópico. Al igual que Van Leeuwenhoek tenía amplios conocimientos en lentes pero además tenía interés en la óptica.

Ambos Van Leeuwenhoek y Huygens negaron la teoría de la generación espontánea, llamada abiogénesis por Aristóteles. Según esta teoría la vida surgía de manera natural, es decir, de material sin vida.

Anton van Leeuwenhoek y Christiaan Huygens intercambiaron información a lo largo de su vida y permitieron, con sus observaciones, avances importantes en el ámbito de la ciencia.

LOS INICIOS DE LA QUÍMICA

 

Cuando pensamos en química muchas veces el primer nombre que nos viene a la mente es Antoine Lavoisier (1743 – 1794), químico francés considerado el creador de esta rama de la ciencia. Lavoisier científico de vocación, formaba parte de la llamada Ferme Générale, una institución privada que financiaba los gastos del Estado y se ocupaba de recaudar los impuestos.

Con el dinero obtenido en la Ferme Lavoisier pudo centrarse en su gran pasión, la química. En 1771 se casó con Marie Anne Pierrette que se convirtió en su máxima colaboradora.

En 1775 fue nombrado miembro de la Comisión de la Pólvora, instalándose en el Arsenal, donde estableció su laboratorio. En 1777 Lavoisier recibió la visita de Joseph Priestley (conocido científico experto en los llamados “aires”, es decir, los gases). Con los conocimientos transmitidos por Priestley Lavoisier inició una serie de experimentos: la combustión de óxido de mercurio le permitió descubrir el oxígeno. Hasta ese momento la teoría dominante era la del flogisto, sustancia que se intercambiaba entre dos cuerpos durante el proceso de combustión.  Lavoisier determinó que era un gas presente en el aire, imprescindible para la respiración y la combustión.

Lavoisier recopiló todos sus experimentos en Traité Élémentaire de Chimie (Tratado elemental de la química). El tratado presentaba los experimentos realizados y la descripción de los 33 elementos conocidos. Con esta obra la ciencia abandonó la alquimia, la química se convirtió en una ciencia exacta.

Tras la ejecución de Lavoisier por los jacobinos, su esposa publicó Memorias de química (1803) una recopilación de su obra.

COPÉRNICO Y LA TEORÍA HELIOCÉNTRICA

NICOLÁS COPÉRNICO:

(1473 – 1543)

Nicolás Copérnico nació en 1473 en Thorn. Es considerado el padre de la Teoría Heliocéntrica. En 1513-1514 Copérnico publicó Commentariolus una obra centrada en dicha teoría, pero sin aportar ninguna demostración matemática. Pasaron treinta años y finalmente Copérnico demostró su teoría: De revolutionibus orbium coelestium (Sobre las revoluciones de los cuerpos celestes). Esta obra compuesta por seis libros fue escrita en colaboración con Joachim  Rheticus. Los tres primeros libros son los más importantes:

  • Libro Primero: el Universo es una esfera igual que la Tierra. Los cuerpos celestes se mueven en movimientos regulares y circulares. La Tierra también presenta un movimiento circular.
  • Libro Segundo: muestra la rotación de la Tierra y su eje de inclinación.
  • Libro Tercero: se centra en el movimiento de la Tierra alrededor del Sol.

 

Los tres libros restantes describen el movimiento de la Luna y de los otros planetas.

En su obra Copérnico trabajó con dos ideas básicas:

  • El movimiento uniforme perfecto.
  • Los círculos perfectos.

EL NACIMIENTO DE LA CIENCIA

La ciencia surgió en Jonia, nudo de comunicación entre Asia, África y Europa. Las colonias jónicas de Mileto, Samos, Abdera y Clazomenes se caracterizaban por su prosperidad económica y social. La herencia recibida de sumerios y babilonios, especialmente en temas astronómicos y matemáticos, llevó a o los jonios a plantearse su relación con los dioses. Abandonaron la mitología y se centraron  en  la ciencia. Las colonias jónicas fueron las primeras en preocuparse del Universo.

  • Tales de Mileto (624-545 a. C.) fue el primero en predecir una eclipse solar, demostrando así que los fenómenos astronómicos pueden predecirse.
  • Anaxágoras de Clazomene (500-428 a. C.) estudió las fases de la Luna.
  • Ptolomeo I creó una institución dedicado a las Musas al que denominó Museo. La función del Museo era transmitir el conocimiento. Euclides (330-275 a.C.) fue el primer maestro en matemáticas.
  • Aristarco de Samos (310-230 a.C.) defendió un universo heliocéntrico, siendo el primero en estudiar la distancia al Sol y su tamaño.
  • Apolonio de Pérgamo (262-180 a.C.) estudió las “secciones cónicas” básicas para explicar las órbitas de los planetas.

 

Con los científicos jónicos la ciencia inició un duro camino para descubrir los misterios del Universo, de la naturaleza y enfrentarse con una sociedad no siempre dispuesta a aceptar los cambios. Un camino que ha llegado hasta nuestros días.

Los Precursores de la Informática

Los inicios de la informática se remontan al siglo XVII cuando Blaise Pascal y Gottfried Wilhelm Leibniz crearon máquinas destinadas a realizar cálculos matemáticos. La máquina de Pascal conocida como pascalina, solo podía realizar sumas y restas. Leibniz perfeccionó la máquina de Pascal, permitiendo que realizase multiplicaciones, divisiones y raíces cuadradas además de sumas y restas. Ambos aparatos eran manuales.

El avance más importante se realizó con Charles Babbage (1791-1871) creador de la máquina diferencial, una máquina de acero y bronce, que podía realizar diversas operaciones. A diferencia de los artilugios de Pascal y Leibniz la máquina de Babbage era automática, basada en ruedas dentadas. Cuando Babbage aún no había terminado la máquina diferencial concibió una nueva: la máquina analítica. Este nuevo aparato intentaba superar la diferencial. Su mecanismo se basaba en las tarjetas perforadas, precursoras de los dígitos binarios.

La máquina analítica debía constar de dos partes: el «almacén» (contenía todas las variables designadas para el cálculo) y la «fábrica» (zona señalada para realizar las operaciones).

Para Babbage debían existir dos tipos de tarjetas: las tarjetas de las operaciones qué debía hacer la máquina, y las tarjetas de variables cuya misión sería indicar en qué zona del almacén estaban los números destinados a las operaciones.

La aportación de Babbage se completó con la de Ada Lovelace (1815-1852) primera en introducir el concepto de informática, denominada por ella «ciencia de las operaciones». Para Ada Lovelace esta nueva ciencia debía separarse de las matemáticas.

Aunque Babbage no consiguió construir la máquina analítica por falta de dinero, sus aportaciones fueron primordiales.

No fue hasta 1944 cuando se fabricó el primer prototipo operativo, el Harvard Mark I, del que derivan todos los ordenadores.

Los inicios de la genética

Gregor Mendel nació en 1822 en Heinzendorf. Tras cursar estudios en la Universidad de Viena y asociarse con la Sociedad Zoológica-Botánica de la misma ciudad, Mendel regresó al monasterio de Brno, iniciando sus actividades científicas.

Para realizar sus experimentos de hibridación Mendel escogió el guisante de tipo Pisum. Este guisante cumplía con tres condiciones:

  • Poseía caracteres diferenciales constantes.
  • Los híbridos debían estar protegidos de posibles polinizaciones accidentales.
  • La fertilidad de los híbridos y sus descendientes no debían presentar perturbaciones significativas en las generaciones sucesivas.

Mendel realizó una serie de fecundaciones cruzadas tanto con los guisantes originarios como con los híbridos siguientes.

Los estudios de Mendel permitieron establecer una serie de leyes:

Primera ley de Mendel o principio de uniformidad: cuando se cruzan dos líneas puras que difieren para un carácter, la descendencia es uniforme, presentando toda ella carácter dominante.

Segunda ley de Mendel o principio de la segregación: los caracteres recesivos, latentes en la primera generación filial, reaparece en la segunda, en la proporción: 3 dominantes por 1 recesivo.

Tercera ley de Mendel o principio de la combinación independiente: los miembros de las parejas alélicas diferentes se combinan de modo independiente cuando forman los gametos de un individuo híbrido para los caracteres correspondientes.

Tras finalizar sus experimentos Mendel los presentó en la Sociedad de Naturalistas de Brno en 1865. Al año siguiente se publicó en la revista de la propiedad Sociedad con el título de Experimentos de hibridación en plantas.